Aparte de ver cómo evoluciona el caso Libia interesa mirar cómo puede acabar. Por un lado tenemos las posibles soluciones a la situación una vez se ha visto que es difícil vencer a un tirano que tiene en su mano un potente ejército y está dispuesto a utilizarlo si es necesario incluso contra la población. Antes, la solución hubiera sido llegar a un acuerdo con el sátrapa y organizarle un retiro dorado en algún país extranjero. Esta solución ciertamente tenía una alta carga de injusticia pero esta injusticia se toleraba a cambio de liberar a su pueblo de la tiranía. Hoy en día esto ya no es posible ya que no tiene certeza de que dejando el poder no acabe siendo juzgado por algún tribunal nacional o internacional – léase la amenaza de Hillary. La consecuencia de esto es que la única salida de los tiranos sea defender su puesto hasta la muerte.
Lo que nos queda es la intervención militar lo que es más improbable todavía. En realidad, la única potencia con auténtica preocupación por lo que sucede en el Norte de África es Europa pero esta es incapaz de realizar ninguna acción bélica sabiendo que nuestras sociedades no aceptan soldados muertos. De aquí la búsqueda desesperada de Francia de alguien bajo el cual ocultar nuestra intervención. Primero se buscó a la OTAN pero los americanos están dolidos por el poco apoyo en Afganistan. Si nosotros no les ayudamos cuando ellos piden ayuda, ellos no nos ayudan cuando nosotros la pedimos y, esta relación no es entre iguales pues ellos están dispuestos a actuar y nosotros no. Los otros movimientos de Sarkozy van en el mismo sentido tanto con el G-8 como con otros estados árabes. Pero hasta ahora, nada.
Para cuando se decidan a hacer algo Gadafi ya habrá ganado.
Mostrando entradas con la etiqueta Libia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libia. Mostrar todas las entradas
martes, 15 de marzo de 2011
miércoles, 23 de febrero de 2011
Europa estaba tranquila
Lo confiesen explícitamente o no, los gobiernos europeos -al menos los que son más capaces de analizar las situación entre los que no considero al nuestro- miran con preocupación los sucesos revolucionarios del norte de África. África es el continente más pobre y caótico y el que hubiese una serie de naciones intermedias pegadas a nuestras fronteras actuaba como tapón frente a los países más al sur. Estos países amortiguaban las diferencias entre la Europa rica y el África pobre y eran garantía de nuestra estabilidad. A esto hay que sumarle el activo papel que jugaban conteniendo del terrorismo islámico. La contrapartida es que mirábamos hacia otro lado cuando ante la violación de los derechos elementales de las personas y concedíamos ayudas a países que eran incapaces de lograr avances significativos en el desarrollo de sus pueblos.
De repente, uno tras otro, están cayendo estos regímenes autocráticos que parecía iban a estar ahí para siempre. Lo curioso es que hace pocas semanas nadie había sido capaz de predecir estos acontecimientos. Realmente no tenemos ni idea de lo que va a pasar; no sabemos si al final nos esperan regímenes con mayor participación política de los ciudadanos, el caos y la inestabilidad, el ascenso del islamismo político u otro escenario que no contemplamos entre las alternativas.
Por si acaso deberíamos huir de las explicaciones simplistas que etiquetan a unos de buenos y a otros de malos y mantener una sana preocupación. Nos jugamos más de lo que parece.
De repente, uno tras otro, están cayendo estos regímenes autocráticos que parecía iban a estar ahí para siempre. Lo curioso es que hace pocas semanas nadie había sido capaz de predecir estos acontecimientos. Realmente no tenemos ni idea de lo que va a pasar; no sabemos si al final nos esperan regímenes con mayor participación política de los ciudadanos, el caos y la inestabilidad, el ascenso del islamismo político u otro escenario que no contemplamos entre las alternativas.
Por si acaso deberíamos huir de las explicaciones simplistas que etiquetan a unos de buenos y a otros de malos y mantener una sana preocupación. Nos jugamos más de lo que parece.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)