Uno de los comentarios que van tomando cada vez más fuerza es el hecho de que Rajoy, si llega al gobierno, va a nombrar a varias personas que para nada están en las quinielas, que va a sorprender. La idea es que Rajoy no se vería obligado a nombrar a aquellos que le han estando acompañando durante esta travesía y que han estado dando la cara desde los banquillos de la oposición sino que tiene previstos nombres nuevos.
Esto implicará que más de uno se llevará un chasco, y más, teniendo en cuenta que poca gente, muy poca gente, sabe lo que realmente piensa el jefe de la oposición.
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miércoles, 15 de diciembre de 2010
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Negociar con ETA
Últimamente el tema de ETA ha estado bastante en los medios a colación de la posibilidad de que Batasuna se presente a las elecciones, con el comentario de fondo del presidente de que los pasos de ETA/Batasuna no caerán en saco roto.
Teniendo en cuenta mis dudas de que esté habiendo una negociación como tal (salvo algunos contactos entre socialistas y batasunos) y dejando de lado mi profunda discrepancia con que esta negociación se produjera, lo que sí es interesante es ver un poco cómo se plantea la situación.
Salvo sorpresa mayúscula, ETA no dejará las armas antes de las municipales por lo que aquí se la siguiente situación. Batasuna necesita es entrar en las instituciones para lo que necesita presentarse a las municipales de mayo por lo que si el gobierno cede un ápice en su compromiso de exigir como condición de que se legalice que rompa inequívocamente con ETA o que ETA entregue las armas a cambio de una promesa, lo que habrá pasado es que los proetarras ya habrían conseguido lo que quieren sin dar nada a cambio y no tendrían ninguna motivación o presión para exigir a ETA que desaparezca. Por su parte, el gobierno tendría que soportar el terrible desgaste de haber permitido que los que apoyan el terrorismo estén en las instituciones.
Además, un escenario de Batasuna renegando de ETA no lo acabo de ver. Aunque esto ya lo analizaré en otro post.
Se mire por donde se mire, mi opinión es que entrar en este juego es un suicidio para el gobierno.
Teniendo en cuenta mis dudas de que esté habiendo una negociación como tal (salvo algunos contactos entre socialistas y batasunos) y dejando de lado mi profunda discrepancia con que esta negociación se produjera, lo que sí es interesante es ver un poco cómo se plantea la situación.
Salvo sorpresa mayúscula, ETA no dejará las armas antes de las municipales por lo que aquí se la siguiente situación. Batasuna necesita es entrar en las instituciones para lo que necesita presentarse a las municipales de mayo por lo que si el gobierno cede un ápice en su compromiso de exigir como condición de que se legalice que rompa inequívocamente con ETA o que ETA entregue las armas a cambio de una promesa, lo que habrá pasado es que los proetarras ya habrían conseguido lo que quieren sin dar nada a cambio y no tendrían ninguna motivación o presión para exigir a ETA que desaparezca. Por su parte, el gobierno tendría que soportar el terrible desgaste de haber permitido que los que apoyan el terrorismo estén en las instituciones.
Además, un escenario de Batasuna renegando de ETA no lo acabo de ver. Aunque esto ya lo analizaré en otro post.
Se mire por donde se mire, mi opinión es que entrar en este juego es un suicidio para el gobierno.
miércoles, 16 de junio de 2010
Negociando la reforma laboral
Al final el PSOE ha anunciado su esperada reforma laboral tras varias semanas con el sonido de fondo.
Lo interesante de la misma ha estado en el proceso de negociación tras el anuncio de que "el gobierno iba a sudar la camiseta para lograr que los interlocutores sociales llegaran a un acuerdo". En realidad este acuerdo todo el mundo sabía que no era posible.
Por un lado los sindicatos no estaban interesados en negociar pues aunque en una negociación en estas circunstancias podían haber perdido menos, su desgaste hubiera sido mayor pues suponía "tragar" con el abaratamiento del despido. En esto los trabajadores perdían menos, pero ellos perdían más y en las negociaciones no se puede olvidar el propio interés de quien está sentado en la mesa.
POr otro los empresarios esperaban sacar una reforma de máximos gracias a la presión internacional. Ellos tampoco tenían mucho aliciente por negociar pues un acuerdo podía implicar sacar menos de lo que esperaban que el gobierno les diese por decreto (aunque al final no hayan conseguido todo al no clarificarse las causas objetivas de despido).
Por último, el gobierno, con la obligación de sacar algo adelante para poder ir al ECOFIN con los deberes hechos. Estos se debatían entre su aversión a hacer esta medida y la necesidad de que la reforma gustase a los poseedores de bonos que son los que tienen que comprar nuestra deuda.
Lo interesante de la misma ha estado en el proceso de negociación tras el anuncio de que "el gobierno iba a sudar la camiseta para lograr que los interlocutores sociales llegaran a un acuerdo". En realidad este acuerdo todo el mundo sabía que no era posible.
Por un lado los sindicatos no estaban interesados en negociar pues aunque en una negociación en estas circunstancias podían haber perdido menos, su desgaste hubiera sido mayor pues suponía "tragar" con el abaratamiento del despido. En esto los trabajadores perdían menos, pero ellos perdían más y en las negociaciones no se puede olvidar el propio interés de quien está sentado en la mesa.
POr otro los empresarios esperaban sacar una reforma de máximos gracias a la presión internacional. Ellos tampoco tenían mucho aliciente por negociar pues un acuerdo podía implicar sacar menos de lo que esperaban que el gobierno les diese por decreto (aunque al final no hayan conseguido todo al no clarificarse las causas objetivas de despido).
Por último, el gobierno, con la obligación de sacar algo adelante para poder ir al ECOFIN con los deberes hechos. Estos se debatían entre su aversión a hacer esta medida y la necesidad de que la reforma gustase a los poseedores de bonos que son los que tienen que comprar nuestra deuda.
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