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martes, 18 de enero de 2011

Rubalcaba se libra

Una vez que ZP es ya considerado un cadaver político, el PP está intentando hincar el diente a Rubalcaba por si, al final, resulta ser el sucesor. El problema que tienen es que no saben muy bien cómo. Se intenta criticar su gestión pero en Interior es difícil tener un tema que cale en la opinión pública salvo el de seguridad donde la percepción del ciudadano no es mala. También se critica el que estuviera con González y ahora vuelva, como si fuese un paso atrás. Otros intentos han discurrido por el cauce de volver sobre su pasado (sobre todo el caso GAL) pero, está estudiado, que la crítica de temas pasados exhaustivamente analizados en su momento no funciona salvo que haya algo que los devuelva a la actualidad. Por último, de la gestión general del gobierno no parece que haya sufrido desgaste.

En este desconcierto, hay algunas críticas que incluso refuerzan a Pérez Rubalcaba como cuando se alaba su astucia o su inteligencia para luego intentar sacarle algo negativo.

Con todo ello lo que se concluye es que hay ganas, pero lo que no hay es una estrategia de oposición al vicepresidente.

Y sin estrategia, no hay dirección.

lunes, 25 de octubre de 2010

Rubalcaba, el sucesor

Se ha interpretado la elección de Rubalcaba como una posible preparación como sucesor de Zapatero si este decide no presentarse. Contaría, además, con el apoyo de Prisa y con el apoyo de los restos del felipismo. Es difícil siempre saber cómo piensa ZP pero lo que sí tengo claro es que Rubalcaba no tiene el perfil para ser candidato a presidente. No es suficiente con que tenga buena valoración en los sondeos. También De la Vega tenía buena valoración y cuando se presentó en la Comunidad Valenciana fue literalmente barrida del mapa. El electorado no pide las mismas características a un candidato que a un ministro. No es lo mismo transmitir sentido común, control o eficacia que proyectar liderazgo, capacidad de comunicación o impulso político y menos en una situación de desgaste del gobierno.

Con esto no quiero decir que al final no sea el sucesor pues el problema que tiene el PSOE es que no hay sustituto para Zapatero en el caso de que decida no presentarse (lo cual, por otro lado, es bastante improbable). Rubalcaba ahora tendría la posición y los apoyos. Yo, por mi parte, siempre he pensado que la mejor opción para los socialistas es Chacón aunque ahora esté en horas bajas.

jueves, 14 de octubre de 2010

¿Se presentará Zapatero?

ZP ya ha dicho que no deshojará la margarita de si se presenta o no hasta después de las elecciones autonómicas y municipales del año próximo. Esto implicaría que si decide no presentarse podría comenzar el proceso de designación de candidato antes del verano del 2011. Parece que este tiempo pudiera ser suficiente, teniendo en cuenta el antecedente de Aznar que nombró su sucesor entre agosto y septiembre de 2003 para las elecciones de marzo de 2004. Esto, sin embargo, no es así porque ambas situaciones no son para nada comparables.

Entonces el PP estaba en el gobierno con mayoría absoluta y todas las encuestas le daban como hipotético vencedor en las encuestas y venían de una mayoría absoluta. Las elecciones municipales y autonómicas no habían ido mal para los populares, teniendo en cuenta las patatas calientes de encima de la mesa (Irak, Prestige,…). Además, el candidato Rajoy era bastante conocido y el ambiente económico era muy bueno. Muchos más elementos se pueden considerar y todos ellos marcan la diferencia con la situación actual en que aunque se barajan algunas posibilidades no parece haber ningún nombre claro y menos que no esté quemado por la herencia Zapatero. Además, el PSOE tendría que nombrarlo en un proceso de primarias que añade tiempo al proceso y, en el caso de aparecer algún candidato nuevo, este no tendría tiempo para darse a conocer y para controlar el partido.

Con todo ello, y dejando un margen para la sorpresa pues el presidente a veces actúa de una forma poco comprensible, da la impresión de que dejando la decisión para tan tarde ZP deja una única candidatura: la suya.