En este post quiero destacar la gestión de comunicación que está haciendo el partido socialista sobre el caso Gurtel en lo que a Francisco Camps. Las últimas declaraciones contra Camps nos las ha hecho Alarte que dirige el PSPV (el PSOE valenciano) sino que las ha hecho De la Vega.
Con esto se consigue dar repercusión nacional al tema. Si lo hubiese hecho Alarte, sus declaraciones las recogería la prensa regional (como ha pasado con los debates parlamentarios dirigidos por el portavoz socialista, Ángel Luna, en el parlamento autonómico), pero no la prensa nacional. En este caso el desgaste que se busca es nacional (y más tras los últimos resultados electorales en la Comunidad Valenciana).
De esta forma se logran varios objetivos simultáneos. Por un lado se desgasta al PP en su conjunto, además se quema toda posibilidad que tenga Camps de intentar optar al liderazgo nacional del partido y, por último, aunque por ahora con poco resultado, se trataría de minar a los populares en uno de sus principales graneros de votos.
lunes, 13 de julio de 2009
miércoles, 8 de julio de 2009
Sarah Palin dará mucho de que hablar
Por suerte me ha tocado vivir en Estados Unidos todo el revuelo que se ha formado con el anuncio de Sarah Palin de dimitir como gobernadora de Alaska cuando todavía le quedaban 18 meses de mandato. Si se zappea por los distintos canales, la cantidad de minutos dedicados a esta noticia ha sido absolutamente espectacular. No ha dado muchas razones y lo que hay sobre todo son especulaciones, muchas de ellas rozando la insidia, pues si bien la popularidad de Sarah es bastante alta en Alaska, sus relaciones con gran parte de la prensa no son nada buenas.
En todo caso, lo que parece que suena con más fuerza es que Palin ha dejado su cargo para empezar a prepararse para las elecciones presidenciales de 2012. Para un europeo tres años de preparación para una elección parecen mucho tiempo, pero hay que tener en cuenta que la campaña electoral en Estados Unidos tiene una dinámica bastante diferente a la nuestra. La campaña electoral comienza mucho antes de que se celebren las primarias pues antes de ese tiempo, en el tiempo de pre-primarias, los candidatos comienzan a darse a conocer y a buscarse el mayor número de apoyos. Todo esto se traduce en popularidad y donaciones para las primarias. Este proceso es un proceso muy largo. Por ejemplo, para las primarias de 1998, el entonces vice presidente George H. W. Bush (Bush padre), preparó 30 meses antes un comité de dirección de 476 miembros de republicanos de todos los estados para irse preparando para el acceso a la presidencia. Comenzar tarde este proceso puede ser letal para las aspiraciones de un candidato sobre todo si esto implica que en las primeras primarias, las de Iowa y New Hampshire, no se logra un buen resultado, y para lograr un buen resultado se necesita dinero, mucho dinero y una buena impresión y conocimiento por parte de los electores.
Ya veremos lo que pasa, pues aunque en España generalmente recibimos sólo noticias negativas de Sarah Palin, lo que ni republicanos ni demócratas aquí dudan es que esta es una candidata absolutamente atípica, bastante brillante y con una capacidad de atraer las cámaras fuera de lo común.
En todo caso, lo que parece que suena con más fuerza es que Palin ha dejado su cargo para empezar a prepararse para las elecciones presidenciales de 2012. Para un europeo tres años de preparación para una elección parecen mucho tiempo, pero hay que tener en cuenta que la campaña electoral en Estados Unidos tiene una dinámica bastante diferente a la nuestra. La campaña electoral comienza mucho antes de que se celebren las primarias pues antes de ese tiempo, en el tiempo de pre-primarias, los candidatos comienzan a darse a conocer y a buscarse el mayor número de apoyos. Todo esto se traduce en popularidad y donaciones para las primarias. Este proceso es un proceso muy largo. Por ejemplo, para las primarias de 1998, el entonces vice presidente George H. W. Bush (Bush padre), preparó 30 meses antes un comité de dirección de 476 miembros de republicanos de todos los estados para irse preparando para el acceso a la presidencia. Comenzar tarde este proceso puede ser letal para las aspiraciones de un candidato sobre todo si esto implica que en las primeras primarias, las de Iowa y New Hampshire, no se logra un buen resultado, y para lograr un buen resultado se necesita dinero, mucho dinero y una buena impresión y conocimiento por parte de los electores.
Ya veremos lo que pasa, pues aunque en España generalmente recibimos sólo noticias negativas de Sarah Palin, lo que ni republicanos ni demócratas aquí dudan es que esta es una candidata absolutamente atípica, bastante brillante y con una capacidad de atraer las cámaras fuera de lo común.
jueves, 2 de julio de 2009
No sólo hay que hacer, hay que hacerlo bien
La efectividad de los spots de las pasadas elecciones europeas se puede medir por el número de reproducciones que tuvieron en You Tube. El PSOE saco cinco spots de indudable calidad (más uno dedicado a los brotes verdes) que tuvieron entre 10.000 y 20.000 reproducciones (salvo el polémico tercero que tuvo más de 120.000). Los del PP pasaron prácticamente desapercibidos llegando, en el mejor de los casos a las 2.000 reproducciones, lo que indica que no lograron interesar.
Se impone aquí una reflexión. Si los partidos quieren buscar la eficacia electoral deben medir no sólo el resultado final (si se ha ganado o perdido) sino también la eficacia de cada uno de los medios utilizados huyendo de toda autocomplacencia porque en parte ellos ayudarán para lograr una mayor o menor diferencia y, además, constituyen un importante know how a utilizar en futuras citas electorales. De este obligado y minucioso análisis deben nacer orientaciones para el futuro, lecciones para la mejora en los medios.
O se hace esto o se corre el riesgo de hacer cosas porque hay que hacerlas, con el derroche de medios y de esfuerzos que esto supone.
Se impone aquí una reflexión. Si los partidos quieren buscar la eficacia electoral deben medir no sólo el resultado final (si se ha ganado o perdido) sino también la eficacia de cada uno de los medios utilizados huyendo de toda autocomplacencia porque en parte ellos ayudarán para lograr una mayor o menor diferencia y, además, constituyen un importante know how a utilizar en futuras citas electorales. De este obligado y minucioso análisis deben nacer orientaciones para el futuro, lecciones para la mejora en los medios.
O se hace esto o se corre el riesgo de hacer cosas porque hay que hacerlas, con el derroche de medios y de esfuerzos que esto supone.
martes, 30 de junio de 2009
Perdidos entre tanto número
En los últimos debates políticos tanto de las generales como de las europeas, cuando se hablaba de economía los candidatos se dedicaron a dar números uno detrás de otro. En paralelo, de vez en cuando nos mostraban alguna gráfica para ilustrar lo que iban diciendo.
El recurso a los datos es importante, sobre todo si se utiliza para amarrar a personas que, como Zapatero, tienden a hablar de los grandes principios para eludir el debate concreto. Esto sin embargo aleja del debate a los no entendidos y hace que tras una maraña de datos no quede claro cuales son las propuestas o ideas que defiende cada uno. El único dato que realmente es autoexplicativo es el del número de parados pues todo el mundo entiende lo que supone.
A nivel general, en esta maraña gana el PSOE y pierde el PP pues en una situación económicamente tan grave mientras que el PP no sea capaz de simplificar la exposición de su mensaje económico para hacerlo asequible y deseable al conjunto de la sociedad no tendrá una verdadera ventaja competitiva frente a su rival.
Hay que recordar que a quien está en cabeza el mantener el status quo siempre le viene bien.
El recurso a los datos es importante, sobre todo si se utiliza para amarrar a personas que, como Zapatero, tienden a hablar de los grandes principios para eludir el debate concreto. Esto sin embargo aleja del debate a los no entendidos y hace que tras una maraña de datos no quede claro cuales son las propuestas o ideas que defiende cada uno. El único dato que realmente es autoexplicativo es el del número de parados pues todo el mundo entiende lo que supone.
A nivel general, en esta maraña gana el PSOE y pierde el PP pues en una situación económicamente tan grave mientras que el PP no sea capaz de simplificar la exposición de su mensaje económico para hacerlo asequible y deseable al conjunto de la sociedad no tendrá una verdadera ventaja competitiva frente a su rival.
Hay que recordar que a quien está en cabeza el mantener el status quo siempre le viene bien.
jueves, 25 de junio de 2009
Uno de los nuestros
En comunicación política, uno de los elementos fundamentales de cara a transmitir un mensaje es el hecho de que el receptor te considere como “uno de los nuestros”. Esto ayuda a eliminar barreras. En Estados Unidos esto lo tienen muy presente y, en la elección del candidato a vicepresidente se selecciona a alguien que complemente ante los votantes al candidato principal.
El que alguien sea “uno de los nuestros” implica que habla como nosotros, piensa como nosotros, tiene nuestra misma forma de ver la vida, por lo que puede defender los temas pero desde el punto de vista del receptor del mensaje. No vale con pensar que lo que yo estoy diciendo es lo más razonable sino que hay que transmitirlo de manera que el de enfrente lo vea así y aquí entran en consideración muchos otros factores no tan racionales.
Esto se nota, por ejemplo, en la forma que tiene el PP de defender la educación en castellano en Cataluña. La forma de presentarlo o los argumentos utilizados pueden ser muy buenos, pero no han logrado presentar este mensaje de forma que sea asimilable por la mayoría de los catalanes. Por su parte el PSOE logra buenos resultados en Cataluña jugando hábilmente con el mito del anticatalanismo de los populares o de que son problemas inexistentes creados desde fuera. Esto último triunfa precisamente por transmitir que el PP “es de fuera”, que “es de Madrid”, ocultando hábilmente que los votantes catalanes del PP son eso, votantes catalanes.
El que alguien sea “uno de los nuestros” implica que habla como nosotros, piensa como nosotros, tiene nuestra misma forma de ver la vida, por lo que puede defender los temas pero desde el punto de vista del receptor del mensaje. No vale con pensar que lo que yo estoy diciendo es lo más razonable sino que hay que transmitirlo de manera que el de enfrente lo vea así y aquí entran en consideración muchos otros factores no tan racionales.
Esto se nota, por ejemplo, en la forma que tiene el PP de defender la educación en castellano en Cataluña. La forma de presentarlo o los argumentos utilizados pueden ser muy buenos, pero no han logrado presentar este mensaje de forma que sea asimilable por la mayoría de los catalanes. Por su parte el PSOE logra buenos resultados en Cataluña jugando hábilmente con el mito del anticatalanismo de los populares o de que son problemas inexistentes creados desde fuera. Esto último triunfa precisamente por transmitir que el PP “es de fuera”, que “es de Madrid”, ocultando hábilmente que los votantes catalanes del PP son eso, votantes catalanes.
martes, 23 de junio de 2009
Metamos voluntarios
Uno de los elementos que marcan las campañas en Estados Unidos es la capacidad de involucración de voluntarios. Miles de personas se incorporan a las enormes maquinarias de los partidos para apoyar a sus candidatos durante las larguísimas campañas presidenciales. La propia estructura abierta de los partidos facilita esta participación.
En España, sin embargo, parece complejo utilizar una fórmula similar. La estructura cerrada de los partidos, el dirigismo de la campaña por parte de los mismos, la escasa adhesión que concitan los candidatos elegidos mediante procedimientos poco democráticos, la falta de debate profundo de ideas durante las campañas o la bajísima expectativa de acceder a puestos en caso de victoria electoral son sólo algunos de los elementos-barrera a la activa participación externa.
Los partidos españoles deben romper estas barreras e ir encontrando fórmulas propias para que los voluntarios sean una pieza más de su campaña pues gran parte de su futuro va por ahí y más cuando una persona sin necesidad de otra infraestructura que un ordenador tiene una capacidad de acción absolutamente notable.
En España, sin embargo, parece complejo utilizar una fórmula similar. La estructura cerrada de los partidos, el dirigismo de la campaña por parte de los mismos, la escasa adhesión que concitan los candidatos elegidos mediante procedimientos poco democráticos, la falta de debate profundo de ideas durante las campañas o la bajísima expectativa de acceder a puestos en caso de victoria electoral son sólo algunos de los elementos-barrera a la activa participación externa.
Los partidos españoles deben romper estas barreras e ir encontrando fórmulas propias para que los voluntarios sean una pieza más de su campaña pues gran parte de su futuro va por ahí y más cuando una persona sin necesidad de otra infraestructura que un ordenador tiene una capacidad de acción absolutamente notable.
miércoles, 17 de junio de 2009
Hay que cambiar el mensaje a los jóvenes
En las pasadas elecciones generales y las europeas Mariano Rajoy centró su política de juventud en vivienda y trabajo afirmando con contundencia que esto era lo que les preocupaba. Sin embargo, el hecho de que Zapatero sigua teniendo mayores apoyos que el Partido Popular entre los jóvenes parece demostrar lo contrario.
Rajoy olvida que la juventud es una etapa muy larga que exige una mayor segmentación. No tiene nada que ver un joven de 18 años con otro de 24. Es posible (aunque dudoso) que a uno de 24 la preocupación por el paro sea el elemento que le induzca a orientar su voto, pero en todo caso a la mayoría de los jóvenes de 18 es claro que esto no es así. En la dicotomía idealismo versus bienestar no se puede olvidar el primer factor si se quiere conquistar a la juventud de forma mayoritaria.
El PP, si quiere crecer en voto juvenil debería presentar un mensaje del que los jóvenes puedan enamorarse y pensar que están cambiando algo, algo que vale la pena.
Rajoy olvida que la juventud es una etapa muy larga que exige una mayor segmentación. No tiene nada que ver un joven de 18 años con otro de 24. Es posible (aunque dudoso) que a uno de 24 la preocupación por el paro sea el elemento que le induzca a orientar su voto, pero en todo caso a la mayoría de los jóvenes de 18 es claro que esto no es así. En la dicotomía idealismo versus bienestar no se puede olvidar el primer factor si se quiere conquistar a la juventud de forma mayoritaria.
El PP, si quiere crecer en voto juvenil debería presentar un mensaje del que los jóvenes puedan enamorarse y pensar que están cambiando algo, algo que vale la pena.
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