ZP ya ha dicho que no deshojará la margarita de si se presenta o no hasta después de las elecciones autonómicas y municipales del año próximo. Esto implicaría que si decide no presentarse podría comenzar el proceso de designación de candidato antes del verano del 2011. Parece que este tiempo pudiera ser suficiente, teniendo en cuenta el antecedente de Aznar que nombró su sucesor entre agosto y septiembre de 2003 para las elecciones de marzo de 2004. Esto, sin embargo, no es así porque ambas situaciones no son para nada comparables.
Entonces el PP estaba en el gobierno con mayoría absoluta y todas las encuestas le daban como hipotético vencedor en las encuestas y venían de una mayoría absoluta. Las elecciones municipales y autonómicas no habían ido mal para los populares, teniendo en cuenta las patatas calientes de encima de la mesa (Irak, Prestige,…). Además, el candidato Rajoy era bastante conocido y el ambiente económico era muy bueno. Muchos más elementos se pueden considerar y todos ellos marcan la diferencia con la situación actual en que aunque se barajan algunas posibilidades no parece haber ningún nombre claro y menos que no esté quemado por la herencia Zapatero. Además, el PSOE tendría que nombrarlo en un proceso de primarias que añade tiempo al proceso y, en el caso de aparecer algún candidato nuevo, este no tendría tiempo para darse a conocer y para controlar el partido.
Con todo ello, y dejando un margen para la sorpresa pues el presidente a veces actúa de una forma poco comprensible, da la impresión de que dejando la decisión para tan tarde ZP deja una única candidatura: la suya.
jueves, 14 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
El negro futuro de Zapatero
A medida que pasan los días Zapatero va de mal en peor. Cada encuesta es más negativa que la anterior y, aunque no lo dijeran las encuestas, la sensación que da el gobierno es de descomposición. No parece que vaya a poder remontar antes de las elecciones generales y más teniendo en cuenta que antes se habrán celebrado las municipales y autonómicas comenzando por las catalanas para las que falta un mes. Esto implica que aún en el hipotético caso de que las tornas cambiaran algo de aquí a año y medio, ZP se presentaría con muchísimo menos poder local y autonómico con lo que eso supone (para empezar de pérdida de televisiones autonómicas y otros medios, así como de crisis del partido en algunas regiones).
En política 18 meses son muchos meses como para hacer una predicción fiable, pero en este caso hay que tener en cuenta que las elecciones no son un único hito, sino que se componen de un ciclo electoral que comienza ahora con las catalanas. Lo que sí se puede prever es que el ciclo electoral lo comienzan mal, muy mal.
En política 18 meses son muchos meses como para hacer una predicción fiable, pero en este caso hay que tener en cuenta que las elecciones no son un único hito, sino que se componen de un ciclo electoral que comienza ahora con las catalanas. Lo que sí se puede prever es que el ciclo electoral lo comienzan mal, muy mal.
martes, 12 de octubre de 2010
Movilizar a la izquierda
Otra de las hipótesis que se barajan que podría utilizar Zapatero para intentar levantar su situación es con alguna ley como la de Libertad Religiosa con la que intentaría recuperar su apoyo dentro de la izquierda. Según esto, sus posibilidades electorales pasarían por movilizar a la izquierda como hizo en el 2008.
En mi opinión, este planteamiento se basa en el mito del papel que tuvo la movilización de la izquierda en el 2008. En primer lugar, la victoria fue muy exigua y estuvo basada más en consideraciones territoriales que en la izquierda como tal. Por otro en el PSOE saben que no es suficiente movilizar a la izquierda para ganar (en su caso es necesario pero no suficiente). De hecho, muchas de las propuestas más radicales no estaban en su programa electoral sino que aparecieron en el congreso que los socialistas hicieron semanas después de las elecciones. Es más, está demostrado que las propuestas más radicales se suelen hacer fuera de periodos electorales pues restan votos. En este sentido tenemos un caso reciente con las elecciones europeas en España en medio del debate para aprobar la nueva ley del aborto.
Con Zapatero nunca se sabe, pero una ley así es un importante handicap electoral.
En mi opinión, este planteamiento se basa en el mito del papel que tuvo la movilización de la izquierda en el 2008. En primer lugar, la victoria fue muy exigua y estuvo basada más en consideraciones territoriales que en la izquierda como tal. Por otro en el PSOE saben que no es suficiente movilizar a la izquierda para ganar (en su caso es necesario pero no suficiente). De hecho, muchas de las propuestas más radicales no estaban en su programa electoral sino que aparecieron en el congreso que los socialistas hicieron semanas después de las elecciones. Es más, está demostrado que las propuestas más radicales se suelen hacer fuera de periodos electorales pues restan votos. En este sentido tenemos un caso reciente con las elecciones europeas en España en medio del debate para aprobar la nueva ley del aborto.
Con Zapatero nunca se sabe, pero una ley así es un importante handicap electoral.
jueves, 7 de octubre de 2010
El sucesor de Lula en Brasil
El caso de las elecciones en Brasil es bastante curioso. Aquí también se enfrentan dos candidatos: Dilma Rousseff y José Serra que se presentan ambos como continuadores de la herencia de Lula. En el caso de Dilma es lógico y más viendo que el presidente hace campaña con ella. Mirando a Santos no es tan comprensible. Es cierto que Lula deja la presidencia con un amplísimo respaldo popular, pero el hecho de que un candidato de la oposición se presente como tú continuador es bastante arriesgado y no es muy creíble.
Si lo que no quieres es que la gente que está contenta con lo que ha hecho el gobierno de Lula no te vea como alguien que quiere deshacerlo, es cierto que lo mejor es no negar sus logros, pero puedes plantear tu campaña como continuista en lo bueno y centrarte en los elementos diferenciales. Otra estrategia puede ser la de dar un nuevo impulso a lo hecho desde nuevos aires.
Se trata de una elección estratégica que es difícil pero lo más importante es ser consciente de que en este tipo de elecciones te juegas la victoria.
Si lo que no quieres es que la gente que está contenta con lo que ha hecho el gobierno de Lula no te vea como alguien que quiere deshacerlo, es cierto que lo mejor es no negar sus logros, pero puedes plantear tu campaña como continuista en lo bueno y centrarte en los elementos diferenciales. Otra estrategia puede ser la de dar un nuevo impulso a lo hecho desde nuevos aires.
Se trata de una elección estratégica que es difícil pero lo más importante es ser consciente de que en este tipo de elecciones te juegas la victoria.
miércoles, 6 de octubre de 2010
El poco desgaste de Aguirre
Otro de los elementos que hay que tener en cuenta de cara a valorar las posibles opciones de Tomás Gómez como candidato en Madrid es el hecho de que pretende presentarse como una opción de cambio frente a Esperanza Aguirre. En cierta forma se intentaría hacer un paralelismo entre esta situación y el cambio de gobierno que llevó a la Moncloa a ZP.
Dejando aparte los dramáticos sucesos que fueron determinantes para el cambio de partido en el gobierno, lo cierto es que Zapatero logró recortar la diferencia del PP las semanas antes de las elecciones. Este avance socialista, sin embargo, estaba precedida por un desgaste del gobierno de Aznar, por lo que ante el descontento de una parte importante de la población se podía argumentar la necesidad de un cambio. La situación actual es diferente. Esperanza no ha sufrido mucho desgaste a pesar de los años que lleva en el gobierno. Tomás Gómez no ha logrado en el tiempo que ha estado como líder de la oposición desgastar a su adversaria significativamente por lo que no hay percepción de una necesidad de cambio.
Quitada esta baza poco le queda a Gómez para desbancar a Esperanza Aguirre.
Dejando aparte los dramáticos sucesos que fueron determinantes para el cambio de partido en el gobierno, lo cierto es que Zapatero logró recortar la diferencia del PP las semanas antes de las elecciones. Este avance socialista, sin embargo, estaba precedida por un desgaste del gobierno de Aznar, por lo que ante el descontento de una parte importante de la población se podía argumentar la necesidad de un cambio. La situación actual es diferente. Esperanza no ha sufrido mucho desgaste a pesar de los años que lleva en el gobierno. Tomás Gómez no ha logrado en el tiempo que ha estado como líder de la oposición desgastar a su adversaria significativamente por lo que no hay percepción de una necesidad de cambio.
Quitada esta baza poco le queda a Gómez para desbancar a Esperanza Aguirre.
lunes, 4 de octubre de 2010
Gómez, ¿un lider ascendente?
Gracias a la enorme publicidad que han supuesto las primarias para Tomás Gómez y el eco de su victoria sobre Trinidad Jiménez, algunas voces hablan de él como una figura ascendente del socialismo español. A esto le acompañaría su imagen al ser una persona joven.
Es cierto que la imagen de Gómez ha mejorado durante este proceso, pero hay que tener en cuenta que esto no es suficiente. Su caso sería similar al de Alarte, también alcalde, en la Comunidad Valenciana (salvando las distancias de que Jorge Alarte era el preferido de Ferraz). En aquella ocasión Alarte venció a Ximo Puig y parecía que podría ser una alternativa a Paco Camps. Se trataba de alguien joven y con buena imagen y sin embargo en las elecciones sufrió una de las más terribles derrotas que se recuerdan.
De esto se sacan dos conclusiones. Por un lado que los criterios que hacen a un candidato preferido para los militantes pueden no coincidir con los elementos que valora el público general y segundo que la imagen no es suficiente. Es bueno, pero no suficiente.
Algo más tendrá que hacer Tomás Gómez si quiere consolidarse como lider ascendente.
Es cierto que la imagen de Gómez ha mejorado durante este proceso, pero hay que tener en cuenta que esto no es suficiente. Su caso sería similar al de Alarte, también alcalde, en la Comunidad Valenciana (salvando las distancias de que Jorge Alarte era el preferido de Ferraz). En aquella ocasión Alarte venció a Ximo Puig y parecía que podría ser una alternativa a Paco Camps. Se trataba de alguien joven y con buena imagen y sin embargo en las elecciones sufrió una de las más terribles derrotas que se recuerdan.
De esto se sacan dos conclusiones. Por un lado que los criterios que hacen a un candidato preferido para los militantes pueden no coincidir con los elementos que valora el público general y segundo que la imagen no es suficiente. Es bueno, pero no suficiente.
Algo más tendrá que hacer Tomás Gómez si quiere consolidarse como lider ascendente.
domingo, 3 de octubre de 2010
Quedó Tomás
Al final en las primarias madrileñas ha ganado Tomás Gómez. Poco a poco habrá que ir analizando las consecuencias, pero de primera se me ocurren varias.
Por un lado incide en la debilidad de Zapatero ya que no sólo implica que no haya sido capaz de imponer a su candidato sino que esto ha pasado en Madrid, al lado de los órganos centrales y no en una provincia lejana y con menos posibilidades de control. Por otro las primarias han logrado dar mucha publicidad a Gómez, pero lo que los madrileños no hemos llegado a saber es qué planteamientos tiene para vencer a Aguirre. La visión de lo que es el PSOE, el valor del votante socialista y cosas así son elementos de consumo interno pero no tanto armas electorales. En tercer lugar, Gómez tiene ahora una desventaja que no tenía Trinidad y es el hecho de cómo mantenerse en el candelero público hasta las autonómicas. Este problema no lo tenía la otra candidata pues al ser ministro esto ya era garantía de minutos de televisión. Por último quiero destacar que el ser Tomás percibido como un candidato contra Zapatero es posible que en cierto sentido suponga un freno a la pérdida de votantes socialistas descontentos con el presidente, que no quieren votar a ZP pero sí a Tomás.
En todo caso, y perdón por el bombardeo de ideas sueltas, yo creo que este candidato lo tiene difícil, muy difícil.
Por un lado incide en la debilidad de Zapatero ya que no sólo implica que no haya sido capaz de imponer a su candidato sino que esto ha pasado en Madrid, al lado de los órganos centrales y no en una provincia lejana y con menos posibilidades de control. Por otro las primarias han logrado dar mucha publicidad a Gómez, pero lo que los madrileños no hemos llegado a saber es qué planteamientos tiene para vencer a Aguirre. La visión de lo que es el PSOE, el valor del votante socialista y cosas así son elementos de consumo interno pero no tanto armas electorales. En tercer lugar, Gómez tiene ahora una desventaja que no tenía Trinidad y es el hecho de cómo mantenerse en el candelero público hasta las autonómicas. Este problema no lo tenía la otra candidata pues al ser ministro esto ya era garantía de minutos de televisión. Por último quiero destacar que el ser Tomás percibido como un candidato contra Zapatero es posible que en cierto sentido suponga un freno a la pérdida de votantes socialistas descontentos con el presidente, que no quieren votar a ZP pero sí a Tomás.
En todo caso, y perdón por el bombardeo de ideas sueltas, yo creo que este candidato lo tiene difícil, muy difícil.
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