A mí todo el debate sobre la sucesión de Zapatero y si el candidato iba a ser Rubalcaba me da la impresión de que se trata de una jugada al presidente. Lo que tengo claro es que esto no sale de Moncloa sino que encima le han jorobado la posibilidad de intentar sacar algo de partido al pacto social y a la convención de este fin de semana. Si hubiera sido algo movido por Moncloa habría esperado a otro momento más adecuado. Además, el mismo Zapatero intentó enfriar el tema en su última intervención en la convención pidiendo a su partido que se centrara más en España y menos en temas internos. En entrevistas posteriores se ha transmitido esto mismo.
De todas formas, las presiones al presidente para que anuncie cuanto antes su intención seguirán creciendo a medida que su valoración se siga hundiendo en las encuestas sobre todo por los barones autonómicos que ven que puede ser un lastre tan pesado que hunda sus posibilidades de cara a las autonómicas. Como presidente, si su idea es aguantar toda la legislatura, hacer este anuncio con un año de antelación supone sumir al país en una sensación de interinidad durante demasiados meses.
Hay que esperar a ver. Personalmente creo que en unos pocos días se calmarán algo las aguas y que los que lo han intentado ahora lo intentarán con fuerza otra vez antes de las autonómicas y será como ahora, un par de declaraciones jugosas y mucho ruido en prensa.
lunes, 31 de enero de 2011
miércoles, 26 de enero de 2011
Túnez en la encrucijada
La polémica en Túnez sobre la continuidad o no de miembros del partido de Ben Alí en el nuevo gobierno continúa sumiendo en la inestabilidad a este país mediterráneo. No soy experto en política tunecina por lo que voy a hacer una reflexión que pudiera o no ser aplicable a este caso.
Está muy de moda criticar de todo a los políticos como si la sociedad fuera una balsa de aceite que sólo se lía cuando los políticos mezclan en ella sus intereses personales o partidistas. Esta crítica de tertulia es fácil y socorrida, sobre todo cuando no suele haber en ellas ningún político que pueda defenderse de la acusación. La realidad, sin embargo es bastante diferente. Todo país necesita quien le gobierne y para que lo haga bien es necesario no sólo que tenga buenas ideas sino que tenga un cierto conocimiento y aquí la experiencia es un grado. Lo contrario es sumir al país en un desastre al menos en el corto plazo. El peor gobierno es el que no hay, por lo que el mayor riesgo suele ser el de que el país quede sumido en un vacío de poder. La tentación de romper absolutamente con el pasado suele pagarse cara y los nuevos gobernantes si son listos y se preocupan por el bien de su país suelen contar con los mejores elementos del régimen anterior, aunque sólo sea desde el punto de vista técnico.
Por tanto conjugar los deseos de cambio de los pueblos hartos de corrupción y mangancia y la necesidad de una cierta eficacia y continuidad (al menos en la administración) por el bien de esos mismos pueblos es siempre el camino del éxito.
Veremos si Túnez es capaz de hacerlo.
Está muy de moda criticar de todo a los políticos como si la sociedad fuera una balsa de aceite que sólo se lía cuando los políticos mezclan en ella sus intereses personales o partidistas. Esta crítica de tertulia es fácil y socorrida, sobre todo cuando no suele haber en ellas ningún político que pueda defenderse de la acusación. La realidad, sin embargo es bastante diferente. Todo país necesita quien le gobierne y para que lo haga bien es necesario no sólo que tenga buenas ideas sino que tenga un cierto conocimiento y aquí la experiencia es un grado. Lo contrario es sumir al país en un desastre al menos en el corto plazo. El peor gobierno es el que no hay, por lo que el mayor riesgo suele ser el de que el país quede sumido en un vacío de poder. La tentación de romper absolutamente con el pasado suele pagarse cara y los nuevos gobernantes si son listos y se preocupan por el bien de su país suelen contar con los mejores elementos del régimen anterior, aunque sólo sea desde el punto de vista técnico.
Por tanto conjugar los deseos de cambio de los pueblos hartos de corrupción y mangancia y la necesidad de una cierta eficacia y continuidad (al menos en la administración) por el bien de esos mismos pueblos es siempre el camino del éxito.
Veremos si Túnez es capaz de hacerlo.
martes, 25 de enero de 2011
El desánimo de los socialistas
La Convención del Partido Popular está dejando al descubierto otro de los problemas que tiene el PSOE de cara a encontrar una fórmula para afrontar las próximas convocatorias electorales. La Convención ha explicitado el deseo del PP de mostrarse como alternativa y no tanto como oposición. Esta actitud implica que de aquí a final de la legislatura va a ser mucho más fácil llegar a acuerdos con la oposición la cual mirará las propuestas legislativas como medidas que estarán ya en vigor cuando lleguen al gobierno. Así tenemos como ejemplos la ley Sinde recién aprobada con acuerdo entre ambos, el ofrecimiento de negociar juntos en Europa o incluso la posibilidad de llegar a pactos en relación a las pensiones.
Teniendo en cuenta que el PSOE podrá sacar poco rédito electoral de sus medidas pues ha calado la idea de que estamos tan mal porque se reaccionó tarde y sin saber hacer bien las cosas, el camino alternativo que consiste en vender la idea de que los otros gobernarán aún peor y de movilizar a los suyos en contra de que la oposición llegue al poder queda vetada. Una dialéctica de tensión estando como estamos forzados por Europa a hacer reformas y pudiendo contar para aprobarlas con los populares no es muy viable. Tampoco está el momento para el tipo de leyes sobre temas ideológicos que polarizan y dividen la sociedad.
Momento de resignación y desánimo para los socialistas.
Teniendo en cuenta que el PSOE podrá sacar poco rédito electoral de sus medidas pues ha calado la idea de que estamos tan mal porque se reaccionó tarde y sin saber hacer bien las cosas, el camino alternativo que consiste en vender la idea de que los otros gobernarán aún peor y de movilizar a los suyos en contra de que la oposición llegue al poder queda vetada. Una dialéctica de tensión estando como estamos forzados por Europa a hacer reformas y pudiendo contar para aprobarlas con los populares no es muy viable. Tampoco está el momento para el tipo de leyes sobre temas ideológicos que polarizan y dividen la sociedad.
Momento de resignación y desánimo para los socialistas.
lunes, 24 de enero de 2011
La Convención del PP
Pons ha acusado a Rubalcaba de estar detrás de las filtraciones del caso Gurtel relacionados con Ana Mato para, según él, tapar la Convención del PP. Es posible, pero la realidad es que la postura y las declaraciones de Aguirre sobre el tema Cascos ya de por si son suficientes para distorsionar el eco de la misma.
En todo caso, lo que sí ha logrado transmitir la convención es una imagen de euforia en las filas populares, euforia que el propio Rajoy ha intentado matizar hoy para no "vender antes de tiempo la piel del oso". El discurso popular ya transcurre por los cauces previstos: idea de cambio, esperanza de que con esfuerzo se puede salir de esta, asociar al PSOE con pesimismo y al PP con optimismo y posibilidades y, en definitiva, vender espectativas.
Ante esto la réplica socialista volviendo a remover el caso Gurtel es poca cosa pues lleva muchos meses en los periódicos y la opinión pública ya lo tiene amortizado. También han intentado jugar la baza de la división, aprovechando el caso Cascos pero esto tiene poco recorrido pues ante la previsión de la victoria pocos se mueven.
Poca pólvora.
En todo caso, lo que sí ha logrado transmitir la convención es una imagen de euforia en las filas populares, euforia que el propio Rajoy ha intentado matizar hoy para no "vender antes de tiempo la piel del oso". El discurso popular ya transcurre por los cauces previstos: idea de cambio, esperanza de que con esfuerzo se puede salir de esta, asociar al PSOE con pesimismo y al PP con optimismo y posibilidades y, en definitiva, vender espectativas.
Ante esto la réplica socialista volviendo a remover el caso Gurtel es poca cosa pues lleva muchos meses en los periódicos y la opinión pública ya lo tiene amortizado. También han intentado jugar la baza de la división, aprovechando el caso Cascos pero esto tiene poco recorrido pues ante la previsión de la victoria pocos se mueven.
Poca pólvora.
jueves, 20 de enero de 2011
Hay hueco en la izquierda
Hoy se ha presentado el partido político de los afines a Cascos llamado Foro Asturias y, según dicen los que lo han creado, con vocación nacional. Aparte del caso Cascos donde al final y, a pesar de lo que digan sus fundadores, sólo tiene posibilidades en Asturias, lo cierto es que este no es un buen momento para crear partidos hacia la derecha pero sí de crearlos hacia la izquierda.
Esto lo comento porque entre los votantes de derechas el deseo de echar al PSOE y a Zapatero es tan grande que todo otro argumento queda en segundo lugar frente a este objetivo común. Esta dialéctica deja poco hueco para otro tipo de argumentos. En la izquierda el caso es justo el contrario. El votante socialista está hastiado de Zapatero y su desencanto abre puertas a otros partidos que, en otras circunstancias, se verían perjudicadas por la dinámica del voto útil o la oposición a la derecha. Lo difícil es saltar a hacerse más o menos conocido, pero no es imposible que alguno lo consiga y veamos entrar en el parlamento nacional dentro de un año a alguna formación hoy extraparlamentaria.
Esto lo comento porque entre los votantes de derechas el deseo de echar al PSOE y a Zapatero es tan grande que todo otro argumento queda en segundo lugar frente a este objetivo común. Esta dialéctica deja poco hueco para otro tipo de argumentos. En la izquierda el caso es justo el contrario. El votante socialista está hastiado de Zapatero y su desencanto abre puertas a otros partidos que, en otras circunstancias, se verían perjudicadas por la dinámica del voto útil o la oposición a la derecha. Lo difícil es saltar a hacerse más o menos conocido, pero no es imposible que alguno lo consiga y veamos entrar en el parlamento nacional dentro de un año a alguna formación hoy extraparlamentaria.
miércoles, 19 de enero de 2011
El Estado Autonómico
Una de las consecuencias de la última ronda de modificaciones de los estatutos de autonomía y de la crisis es el hecho de que por primera vez desde el comienzo de la transición las voces que se alzan en el sentido de cerrar este modelo de Estado e incluso de limitar algunas de las transferencias, tienen el viento de espaldas. El propio PSOE que tantas veces ha acusado al PP de querer acabar con el Estado de las Autonomías, estrategia con la que amagó otra vez hace pocas semanas, está teniendo que matizar su lenguaje como en el caso de las televisiones autonómicas o el exceso de gasto. La aparición de nuevos partidos como Ciudadanos o UPyD o la pasada victoria de España en el Mundial también han contribuido a este nuevo escenario político.
Mi opinión es que, de confirmarse las encuestas, Mariano Rajoy se encontraría con el escenario más favorable de la transición para llevar a cabo las reformas necesarias: la mayoría del poder local y autonómico, amplia mayoría en el Parlamento y una crisis que justifica amplias reformas.
Mi opinión es que, de confirmarse las encuestas, Mariano Rajoy se encontraría con el escenario más favorable de la transición para llevar a cabo las reformas necesarias: la mayoría del poder local y autonómico, amplia mayoría en el Parlamento y una crisis que justifica amplias reformas.
martes, 18 de enero de 2011
Rubalcaba se libra
Una vez que ZP es ya considerado un cadaver político, el PP está intentando hincar el diente a Rubalcaba por si, al final, resulta ser el sucesor. El problema que tienen es que no saben muy bien cómo. Se intenta criticar su gestión pero en Interior es difícil tener un tema que cale en la opinión pública salvo el de seguridad donde la percepción del ciudadano no es mala. También se critica el que estuviera con González y ahora vuelva, como si fuese un paso atrás. Otros intentos han discurrido por el cauce de volver sobre su pasado (sobre todo el caso GAL) pero, está estudiado, que la crítica de temas pasados exhaustivamente analizados en su momento no funciona salvo que haya algo que los devuelva a la actualidad. Por último, de la gestión general del gobierno no parece que haya sufrido desgaste.
En este desconcierto, hay algunas críticas que incluso refuerzan a Pérez Rubalcaba como cuando se alaba su astucia o su inteligencia para luego intentar sacarle algo negativo.
Con todo ello lo que se concluye es que hay ganas, pero lo que no hay es una estrategia de oposición al vicepresidente.
Y sin estrategia, no hay dirección.
En este desconcierto, hay algunas críticas que incluso refuerzan a Pérez Rubalcaba como cuando se alaba su astucia o su inteligencia para luego intentar sacarle algo negativo.
Con todo ello lo que se concluye es que hay ganas, pero lo que no hay es una estrategia de oposición al vicepresidente.
Y sin estrategia, no hay dirección.
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